miércoles, 18 de abril de 2012

- Garmo Negro

Garmo Negro desde el ibón del Balnerario

Primer sábado de junio de 2006, mi cuñado Sergio me llamo el miércoles para subir este pico del Balneario de Panticosa, viene también su amigo Luis (buen guía del club Montañeros de Aragón), no me lo pense, le dije que si automáticamente. El Garmo Negro es el que esta justo en medio de la foto. Los que habéis estado en este paraje espectacular, sabeis perfectamente que ninguna excursión que parta del Balneario tiene calentamiento previo, es decir subidón desde el inicio, el Garmo Negro esta a 3.051 m de altitud y el Balneario a unos 1.660 aproximadamente, así que tenemos 1.500 de desnivel sin descanso alguno. 
Quedamos sobre las 6,15 h, pasamos a recoger a Luis y salimos de Zaragoza sobre las 6,30 h, sobre las 8,15 ya estamos allí, sobre las 8,30 salimos, el días esta muy despejado, asi que dejamos en el coche bastante ropa de abrigo. El día parece bueno, el sol empieza a apretar pronto, durante la subida debido a la exigencia del esfuerzo, la verdad que no quedaban muchas ganas para hacer fotos, por lo que en esta excursión  hay pocas fotos y la mayoría desde la cima, porque la bajada fue bastante peor como luego os contaré. Empezamos bordeando el lago, ya que debido a la obras, hemos dejado el coche a la entrada, llegamos a la otra orilla del ibón y cogemos una senda que enseguida hace unos zigzag, la señal de que vamos por el buen camino, es que pasamos por un pequeño templete con una fuente termal en su interior, seguimos subiendo y al acabar el bosque, rondando los 1.800m llegamos a una pradera llamada Mallata Baja, aquí el camino gira hacia la derecha para llegar a otra explanada, la Mallata Alta; seguimos subiendo un poco más arriba llegndo a lo que es la base del pico y aquí tenemos dos opciones para subir, seguir de frente, desaconsejable por su fuerte pendiente y por el torrente si es época de deshielo o bien girando hacia la izquierda hasta llegar al collado de Argualas, que es la ruta normal y la que desde luego vamos a hacer nosotros.

Esta foto del Garmo esta hecha un poco antes de llegar al collado (a la izqda de la foto) en este collado se puede ir hacia la derecha y subir al Garmo Negro o a la izquierda para encarar el pico Argualas.
Llevamos un fuerte ritmo de subida, casi 400 m de desnivel por hora, que no esta nada mal, mi cuñado Sergio lo pasa mal durante un rato, pero se recupera, ha hecho la goma como los ciclistas, yo lo pagaré luego. A este ritmo, en poco más de tres horas estamos en el collado, (foto de la derecha) sobre unos 2.850 m aproximadamente, hasta aquí ha sido duro pero sin más problemas, cruzar unos cuantos neveros con nieve primavera (sin crampones), en el collado la cosa cambia, como os decía antes giramos a la derecha, y viene lo más duro, antes de llegar a la arista rocosa final, tenemos que subir por una pendiente por la que subes tres pasos y bajas dos, ya que es toda piedra suelta y pequeña, el esfuerzo hasta llegar a la arista final es extenuante, por fin llegamos a la arista, y con un poco de cuidado llegamos a la cima. Son poco más de las 12,00 horas, buena hora para hacer cima.
Sergio, Luis y yo, con el Vignemale al fondo



Vista desde la cima de los picos Infiernos, la parte de color blanco de la izquierda no es nieve es  mármol blanco, se llama la marmolada o marmolera

Vista desde la cima del pico Argualas


Vista de los Ibones Pondiellos desde la cima


Vista del Balneario desde la cima, como os decía antes toda excursión
que parte de aquí no tiene calentamiento.

Poco antes de llegar a la cima, empezamos a divisar unos nubarrones que no nos gustaron nada, así que lo de siempre, cuatro fotos rápidas, un plátano y bocata comido a toda leche, y cuando estábamos ya cerrando las mochilas, empezó a tronar de lo lindo, digamos que demasiado cerca, veíamos como no  muy lejos estaba cayendo el agua en tromba, acompañado de abundante aparato eléctrico, la tormenta se ha formado en 15 minutos, demasiado calor por la mañana.
Echamos a correr todos los que estabamos en la cima, unos 15 o 20, al ritmo de "maricón el último" (con perdón de este colectivo). Todo el cuidado que tuvimos en la subida se nos "olvido" en la bajada, los neveros en vez atravesarlos los bajamos como si estuvierámos en un tobogán gigante, es decir "culen bajen" por la nieve y guiando la dirección de la bajada con los bastones, hemos bajado en pocos minutos más de 200 metros, estamos ya más abajo del collado y la tormenta se nos echa cada vez más encima, caen gotas de "a litro cada una" pero además con  una granizada del 15, y los rayos por aquí y por allá, no podemos seguir bajando más, asi que Luis que nos ha pillado la delantera bajando, ha hecho un vivac en un nevero, la nieve nos cubre hasta la cintura, nos agachamos los tres y estamos asi casi a ras de suelo para no atraer los rayos, lanzamos los bastones nevero abajo, por si acaso "cosas de la atracción"; las mochilas y los sombreros nos protegen de los pelotazos que nos caen del cielo, el agua helada nos cae por todos lados y se nos cuela por la ropa, menuda sensación: agua fresquita de lluvia recorriendo tu espalda, granizo de tamaño considerable, que parece que te lo tirán a mala hostia, y de postre los rayos cercanos. Estuvimos así 20 minutos, los más largo de mi vida, luego escampó y volvió a salir el sol, calados, jodidos y todavía acojonados seguimos bajando, aquí empece a pagar yo los esfuerzos de la subida, cada paso que daba parecía que me  clavaban una aguja en los gemelos. Luis y Sergio poco a poco se van adelantando, no puedo seguir su ritmo, pero como ya no hay perdida, les digo que sigan y me esperen en el refugio de la casa de piedra, sobre las 16,30 h llego reventado y exahusto, y me encuentro a estos dos acabandose dos huevos fritos con chorizo como si hubieran dado un paseo por la playa, a mi solo me entra un cocacola, y además tengo que conducir. Ahora entenderéis porque no hay fotos de la bajada. Mi peor y a la vez mejor experiencia en la montaña. Esa tormenta o supongo que otra nos persiguió por la carretera durante gran parte del viaje de vuelta, asi que por lo menos se me limpio el coche. Espero que os haya gustado (y prometo que no he exagerado un ápice ), hasta la próxima.

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